Acero y silicona, hechos para el uso
Caja de acero inoxidable de 44 mm con cristal mineral templado y correa de silicona. Pensado para el gimnasio, la lluvia y el día a día sin cuidados.
El Crosby S1 acompaña a los que viven en movimiento. Deportivo sin exagerar, resistente sin volverse tosco, hecho para los días que no dan tregua.
Caja de acero inoxidable de 44 mm con cristal mineral templado y correa de silicona. Pensado para el gimnasio, la lluvia y el día a día sin cuidados.
Calibre TMI VD53. Cronógrafo de cuarzo de Seiko Instruments, Japón. Contador de 60 minutos, indicador de 24 horas, fecha. 3 años de batería.
Cada reloj pasa por control de marcha antes de salir. Desvío máximo de ±20 segundos por mes, el estándar de los calibres japoneses de cuarzo.
Probado en cámara de presión a 5 ATM. Lluvia, lavarse las manos, transpirar. No es un reloj para nadar.
Alineación de índices y agujas, funcionamiento de pulsadores y corona, cierre y acabados. Cada pieza se revisa a mano antes de empacarse, no por muestra.
Diseño propio, garantía escrita de un año y servicio técnico en Buenos Aires. Un lugar donde llevarlo, una persona que lo atiende.
El único cronógrafo Crosby que no es redondo.
Caja tonneau de 44 mm con doce tornillos a la vista, esfera calada y escala taquimétrica. Acero cepillado, cristal mineral templado, 5 ATM.
El rojo está en la corona.
Acero en negro, corona y pulsadores en rojo. La misma caja tonneau de 44 mm, el mismo cronógrafo TMI VD53 de Seiko Instruments. Cambia el carácter, no el reloj.