Acero 316L, el estándar de la relojería
Acero inoxidable quirúrgico, el mismo que usan las casas relojeras suizas. Resistente a la corrosión, pulido y cepillado, con cristal de zafiro que no se raya.
El Crosby N1 no esconde lo que lo mueve. Un automático que late con tu propio ritmo, hecho para quienes disfrutan entender cómo funcionan las cosas.
Acero inoxidable quirúrgico, el mismo que usan las casas relojeras suizas. Resistente a la corrosión, pulido y cepillado, con cristal de zafiro que no se raya.
Calibre Miyota 8N24. Automático japonés del grupo Citizen, con cuerda manual. 42 horas de reserva de marcha. La esfera skeleton lo deja a la vista.
Cada reloj pasa por control de marcha antes de salir. Desvío de -20 a +40 segundos por día, el rango de fábrica del calibre 8N24.
Probado en cámara de presión a 5 ATM. Lluvia, lavarse las manos, transpirar. No es un reloj para nadar.
Alineación de índices y agujas, funcionamiento de pulsadores y corona, cierre y acabados. Cada pieza se revisa a mano antes de empacarse, no por muestra.
Con tratamiento antirreflejos. Dureza 9 en la escala de Mohs: solo el diamante lo raya. Después de años de uso, la esfera se ve como el primer día.
Diseño propio, garantía escrita de un año y servicio técnico en Buenos Aires. Un lugar donde llevarlo, una persona que lo atiende.
Se ve andar.
Y se lleva puesto.
Un skeleton no es para guardar en una caja. Es para que se vea: en una reunión, en una cena, en el gesto de mirar la hora.
Apagá
la luz.
Los índices y las agujas juntan luz durante el día y la devuelven de noche. No hay botón, no hay pantalla: solo el material.